Algunas funciones en el cuerpo ocurren automáticamente, fuera del control consciente (tales como el ritmo cardiaco y la presión arterial). La biorretroalimentación es un método para hacer de estos procesos "involuntarios" algo que usted pueda hacer a voluntad.

El método básico es bastante simple. Una máquina le da a usted información directa en relación al proceso físico en cuestión (la "retroalimentación" es parte del término "biorretroalimentación"). Dada esta información, usted puede encontrar una forma de controlarlo, justo como si aprendiera a mover sus orejas si lo intenta con suficiente empeño.

Por ejemplo, su presión arterial puede ser visualizada en un pantalla. La presión sanguínea sube y baja de manera natural de vez en cuando. Cuando ésta baja, usted lo notará y se sentirá contento; cuando sube, se sentirá enojado. Gusto y disgusto actúan como una técnica de recompensa y castigo usada para entrenar animales. Cuando una rata en un laberinto es recompensada con alimento por ir en la dirección correcta y se le da una descarga eléctrica por ir en la dirección equivocada, ésta aprenderá pronto a ir en la dirección correcta. De forma similar, las partes inconscientes del sistema nervioso buscan la manera de obtener una "recompensa" en vez de recibir un "castigo." En el caso apenas descrito, esto significa reducir la presión arterial.

La pantalla de visualización proporciona la retroalimentación debido a que normalmente nosotros no podemos detectar nuestra propia presión arterial. Usando una máquina para proporcionar esa información se permite a la persona lograr un control consciente. Este proceso generalmente funciona, al menos en una extensión modesta. Después de un número de sesiones, la mayoría de las personas alcanzan un lugar donde ellas pueden bajar su presión arterial simplemente con pensar, "quiero que baje mi presión arterial." Ellas no saben cómo lo están haciendo (no saben más que los que mueven las orejas acerca de cómo han logrado eso); no obstante, ellas pueden causar el efecto deseado.

Además de medir la presión arterial y el ritmo cardiaco, existen máquinas de biorretroalimentación de uso bastante común que miden la tensión muscular, temperatura de la piel, resistencia de la piel a la electricidad y actividad de las ondas cerebrales.

Probablemente el uso más común para la biorretroalimentación es para tratar el estrés y los padecimientos relacionados con el estrés, incluyendo ansiedad, insomnio, presión arterial alta, fibromialgia, dolor muscular, dolores de cabeza por migraña, y dolores de cabeza por tensión.